(Fuera de contexto. Nota al margen)

  ¿Con cuántas vidas te cruzas a lo largo del día de las cuales no te das cuenta? ¿Cuántos ojos son los que te miran sin ser tú consciente de ello? En ambas preguntas son… muchas… muchos. Ocho de la mañana. El sol acaba de hacer acto de presencia en mi ciudad adoptiva. La niebla…

Me las estoy viendo venir…

Hace rato que estoy viendo como la luz del sol quiere abrirse paso por las rendijas de la persiana. Ocho de la mañana, primer día en el que me he levantado más tarde que de costumbre. Hoy al salir a la calle y poner el primer pie en el asfalto he tenido que meter mis…

  Está lloviendo, nevando, granizando e incluso haciendo vientos intempestivos en gran parte del territorio, menos aquí. Por alguna extraña razón, aquí no está pasando nada de eso, un poco de frío quizás, pero de ahí no pasa. Sin darme cuenta, miro hacia arriba y veo nubes queriendo disiparse en el manto azul. Esas nubes…

    Las sábanas están calientes, noto el calor en mi cuerpo, ese que durante la noche le ha ido dando temperatura a la fría y gran tela blanca con la que me envolví. Abro los ojos y aun así me quedo en silencio, acurrucada, en ese lado de la cama al que cada noche…

    He vuelto a pasear por las mismas calles de siempre. Me muevo entre una multitud que arrastra los pies mientras abrocho los botones de este abrigo, que no sobra, a pesar de haber dejado de tener frío. El murmullo que se oye siempre es el mismo, las mismas palabras, las mismas intenciones. Siempre…

  Nunca he necesitado de un día específico en el calendario para recordar a las personas que dejan su huella en mi camino. He iniciado el recorrido de no retorno, ese proceso en el que se olvidan los portazos a destiempo, el frío en las noches de verano, los gritos desentonados y ese desgarrador sentimiento…

Soy como tú.

    Tan sólo soy de esas personas que de noche se asoma a la ventana por si la oscuridad que nos envuelve me deja ver las estrellas de las que tanto hablan algunos. De esas que tienen por manía fijarse en la gente que anda con prisas sin darse cuenta de lo que pasa…

Aprendiendo a definir.

(Tras la batalla) -Soy un animal… -¿Un animal?… ¿Te refieres a cuándo me levantas del suelo para darme un abrazo de oso? ¿A cuándo me siento segura con tus brazos rodeando mi cuerpo mientras el mundo se empeña en que libremos batallas que nunca debieron existir? Espera… quizás te refieras a cómo el latido de…

Pavimentos de ciudad…

Finales de octubre. El día empieza a ganarle la partida a la noche que la precede en una ciudad que parece querer engullirme mientras yo me resisto a que lo haga. Piso un asfalto petrificado, desgastado e inerte por el paso de los años, preguntándome si sabrá la cantidad de personas, que como yo, han…

Sinsentidos, con más sentidos que nunca.

Ha dejado de llover. El buen tiempo parece querer regalarnos una tregua. Un poquito de aliento. Alguna que otra sonrisa para poder apalear a los nubarrones cuando estos vuelvan a reclamar lo que no les pertenece. En muchos momentos se hace difícil escribir. Ya puede ser por tu estado de ánimo, por las circunstancias, o…

Al fin dejaste de estar en tierra de nadie.

Recuerdo el estar inmóvil junto a la puerta, esa que tantas veces se había abierto y cerrado tras los cuerpos de los que habitábamos momentáneamente aquel recinto. La verja, que había delante de mí, no parecía tan débil como cuando la mirabas desde afuera sabiendo lo que protegía en su interior. Aquel coche negro traspasó…

Deliciosamente extraños.

  No podía dejar de mirar aquella fotografía que tan bonita le parecía y que por casualidad había llegado a instalarse en su retina. No conocía a la persona que salía retratada en ella pero eso no fue ningún impedimento para, tan sólo por una vez, imaginar como le gustaría que fuera. Por lo que…

Nunca digas nunca.

Andaba nervioso por esa pequeña habitación que dejó de ser su reino para convertirse en su refugio. Ya no sabía si mirar por la ventana o sentarse en la cama con la cabeza entre las manos para quedarse mirando en un punto fijo para soñar, despierto, con otro lugar donde no le alcanzara ni la…

Tú también las tienes. (2)

Últimamente las noches eran todas iguales, de esas en las que te vas a dormir pensando en que todo está bien. De esas en las que cuando apagas la última luz y te quedas a oscuras no crees que empezarás el día por otro motivo que no sea el estúpido e incesante sonido del despertador….

Imperfecciones perfectas de una mente cualquiera.

Llega un momento en el que una empieza a cansarse de los cánones establecidos que algunos pretenden imponernos de cómo debe ser una mujer. Somos mujeres de carne y hueso no trozos de barro que se puedan moldear al antojo de los demás. No somos perfectas muñecas articuladas, frías y sin cerebro. Ni princesas con…

Tesoro negro.

  El poco ruido que se oía de lejos venía de una vieja cafetera que estaba sobre los fogones encendidos. Cuando el café molido empezó a transformarse en ese líquido negro algo amargo, dejó tras de sí un aroma inconfundible en aquella pequeña cocina que durante tanto tiempo había albergado los pucheros que preparabas meticulosamente…

Hasta ella grita diciendo basta.

¿Cuántos pasos hay hasta llegar a ti? ¿Alguna vez te has atrevido a contarlos? Cada noche cierras la puerta girando su llave hasta que ella misma grita diciendo basta. Así crees sentirte más seguro cuando en realidad ni siquiera ese portón puede protegerte de lo que hay ahí afuera. Algunos tienen tanta obsesión para que…

No es una más.

  Después de mucho tiempo me he vuelto a sentar en ese banco casi olvidado del parque, simplemente para observar lo que me rodeaba, buscando ese aliento que hoy en día escasea a mi alrededor. He dejado de recordar cuando fue la última vez que sonreíamos como los niños, que ahora, veo a lo lejos….

Fragmentos.

Carta 5: “Apreciado hermano Aitor la vida nunca dejó de sorprenderme. De la noche a la mañana vi fragmentos de mi pasado en ojos de otra persona, para el cual eran su presente… Los pocos kilómetros que nos separaban de mi hogar fueron silenciosos. Me daba la impresión de que nada había cambiado, y realmente…

De regreso…

A veces buscamos demasiados pretextos para no decir lo que sentimos mientras estamos, irónicamente, en ese lugar en el que siempre creímos querer estar. Escucho el canto de unos pequeños pájaros de los cuales desconozco el nombre, pero el día que estén ausentes siempre recordaré que sus vocecitas eran lo primero que oía incluso antes…

Hoy es diferente… fresco, frío y cortante.

Ando sobre cristales rotos, esos que alguien dejó caer al suelo después de haber lanzado una piedra a la ventana, aquella que tanto tiempo se mantuvo cerrada. El aire fresco que ahora entra por ese agujero en el cristal va invadiendo, poco a poco, la habitación, dejándola huérfana de recuerdos mientras intenta crear otros nuevos….

Sssh!! Sigo callando.

He visto envejecer a las margaritas en el campo antes de que nadie pudiera olerlas. El hambre en los ojos de algunos niños y el llanto rabioso en el coraje de sus padres, desgarrándoles el alma. Pero me lo callo. He visto secarse a los ríos rebuscando incesantes ese camino que les llevara hasta el…

O quizás sea yo.

¿A cuántos días estamos de poder sonreír sin tener que pedir permiso? Hay a quien no le gusta ver a personas esbozar una sonrisa en sus labios, y me confunden por qué no sé si es por envidia o por el mero hecho de querer imponer su voluntad al querer llevar la contraria. Es cierto…

Me vi volviendo.

  A veces sueño despierta, es una de las pocas cosas que me guardo para mí. Es uno de los pocos momentos en los que se permite todo y no se censura nada. A veces nos gustaría hacer y decir tantas cosas a la vez que nosotros mismos lo hacemos inalcanzable pero cuando cierras los…

Vergüenza

Hace tiempo que empecé a sentirme extraña a la raza humana por las incoherencias que ésta propina a sus semejantes. A veces me abochorna pertenecer a ella, porque está llegando a límites insospechados. Él ser humano es el único animal que se destruye a sí mismo por puro placer, o por motivos que no valen…

Un día cualquiera…

Hacía tiempo que no sentía el frío en mis mejillas. Es duro sentir como te apalea el frío por fuera, pero mucho peor es sentirlo dentro de ti, porque esa clase de frío te desgarra en cada movimiento que haces por querer dejar de sentirlo. Vuelven a caerse las hojas de los árboles, atestando el…

Mientras no llegue ese momento…

Te he visto aparecer y desaparecer tantas veces, que ya no sé cuándo será la última vez que mis ojos tengan el privilegio de volver a verte. Ni cuándo será la última vez que tu presencia me haga sentir como a la niña que acunabas en tus brazos para que se durmiera. Has menguado, y…

Que tendrá…

La tormenta de los últimos días parece haber limpiado el aire que hoy respiramos. Me refiero a ese aire cargado de recuerdos, añoranza, y por qué no decirlo, de un olor nauseabundo que me recuerda a las bolas de naftalina que antiguamente se ponían dentro de los armarios. Otro día gris para el calendario. Son…

Era mío.

He oído un crujido que venía de dentro. No era un sonido estridente, más bien, era como si algo se colocara volviendo a encajar en ese lugar del que nunca tuvo que haber salido. He mirado hacia todos lados, por si algo de mi alrededor se hubiera movido de sitio en esa fracción de segundo…

Mirando en perspectiva.

Que difícil se hace, a veces, alcanzar lo que uno desea. Quizás esa sea una de las pocas motivaciones que se pueden tener para seguir intentándolo. Como en esos momentos en que te empeñas en coger ese bote que está al fondo de la última balda del mueble más alto que tienes en la cocina….

Cosas que debiste haber sabido

No podemos detener el tiempo, sin embargo, hay momentos en los que nos auto engañamos creyendo tener la capacidad de retenerlo aunque sólo sea un instante, para seguir alimentando aquello a lo que llamamos corazón. Hay imágenes que se quedan grabadas en la retina para siempre, y de vez en cuando pasan frente a ti…

Tú también las tienes.

Hay costumbres que nos socorren, en cambio, otras nos ahogan, pero las hacemos, incluso inconscientemente, porque es a lo que estamos habituados. Como todas aquellas veces en las que asistimos a esas celebraciones perpetuas, año tras año, por el simple hecho de tener que hacer acto de presencia, pero no porque verdaderamente nos apetezca asistir…